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Entra en vigor prohibición de importaciones a EEUU desde la región china de Sinkiang, por “trabajo forzado”

La ley fue promulgada por Joe Biden en diciembre y obliga a las empresas que importan bienes desde la región de mayoría uigur a demostrar que estos no se producen a través del trabajo forzado.

Riyaz ul Khaliq   | 21.06.2022
Entra en vigor prohibición de importaciones a EEUU desde la región china de Sinkiang, por “trabajo forzado” Los turcos uigures que viven en DC organizan una protesta frente a la Casa Blanca contra los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022, el 5 de febrero de 2022. Archivo (Yasin Öztürk - Agencia Anadolu)

Estados Unidos
Entró en vigor este martes 21 de junio la ley de Prevención del Trabajo Forzado Uigur, que impone estrictas restricciones a la importación a Estados Unidos de productos procedentes de la región china de Sinkiang.
 
Las empresas que importan bienes desde la región de mayoría uigur deben ahora demostrar que estos no se producen a través del trabajo forzado.
 
Además, en virtud de la ley, promulgada en diciembre del año pasado por el presidente estadounidense, Joe Biden, las personas extranjeras responsables del trabajo forzado en Sinkiang se enfrentarán a sanciones.
 
Washington ha informado que, en el marco de la ley, podría tomar medidas contra otros Gobiernos y empresas que continúan haciendo negocios con Sinkiang.
 
EEUU y otros países acusan a China de aplicar una política de genocidio contra los uigures y otras minorías musulmanas de la región.
 

Según datos de la ONU, al menos un millón de uigures son mantenidos contra su voluntad en lugares que Pekín llama "centros de formación profesional", pero que los críticos definen como campos de reeducación política, abusos y tortura.

Ver también: Importante banco de desarrollo del mundo es acusado de dar préstamos a empresas vinculadas a trabajo forzado en Sinkiang

 
China ha negado repetidamente haber actuado mal y ha descartado las acusaciones como “mentiras y un virus político”.
 
El Congreso de Estados Unidos, al basarse en un informe del Departamento de Estado de 2020, dijo que a las empresas chinas se les ofrecen incentivos “para abrir fábricas muy cerca de los campos de internamiento y para recibir a detenidos transferidos a lugares de fabricación de satélites en otras provincias”.
 
Además, acusó a los Gobiernos locales de recibir “fondos adicionales por cada recluso obligado a trabajar en estos sitios por una fracción del salario mínimo o sin compensación alguna”.
 
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, rechazó la ley como “una forma de reprimir a China bajo el pretexto de la defensa de los derechos humanos”.
 
“EEUU socava las reglas internacionales y daña la estabilidad de las cadenas de suministro”, dijo en una conferencia de prensa en Pekín este martes, según el diario chino Global Times.
 
Jim Wormington, defensor de la responsabilidad corporativa en la ONG Human Rights Watch, aseguró que la nueva ley significa que “el negocio no seguirá como hasta ahora para las empresas que se benefician del trabajo forzado en China, y en especial en Sinkiang”.
 
“Las empresas deben identificar rápidamente cualquier vínculo de la cadena de suministro con Sinkiang y salir de la región o correr el riesgo de violar la ley de EEUU y ver sus productos ser detenidos en la frontera estadounidense”, agregó Wormington.

 
*Aicha Sandoval Alaguna contribuyó con la redacción de esta nota.
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