Diego Carranza
10 Octubre 2017•Actualizar: 11 Octubre 2017
El tercer satélite de Venezuela, el Antonio José de Sucre, comenzó este martes en órbita la fase de pruebas de sistemas, conexión y calibración de equipos, tras ser lanzado al espacio el lunes.
El Sucre está a una distancia aproximada de 650 kilómetros por encima de la superficie terrestre y desde allí podrá identificar objetos de hasta un metro de longitud, informó la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).
Además, dará 14 vueltas a la tierra diariamente y al menos 3 o 4 veces pasará por encima del territorio venezolano.
También conocido como VRSS-2, es uno de los pocos satélites en órbita con cámara infrarroja, lo que permite tener visión nocturna, medición de temperatura y delimitar cuerpos de agua, lo que ayuda en prevención de inundaciones y al mismo tiempo, posibles estados de sequía en embalses.
“Esta modalidad será útil en la prevención de incendios forestales, determinar las temperaturas antes y después de catástrofes como tsunamis y terremotos, para definir planes de acción”, dijo Jhoana Sánchez, ingeniera de investigación e innovación espacial de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (Abae).
En esta etapa de pruebas trabajan conjuntamente profesionales chinos y venezolanos, desde el Centro de Lanzamiento de Jiuquan, provincia de Gansu, y desde la estación de control terrenal satelital Capitán Manuel Ríos, en El Sombrero (Guárico).
Después de tres meses de ensayos, el satélite se comenzará a manejar desde Venezuela sin ningún tipo de participación del país asiático y empezará a enviar sus primeras imágenes.