Daniel Gallego
20 Julio 2026•Actualizar: 20 Julio 2026
El Departamento de Estado de Estados Unidos acusó este lunes a Cuba de “mantener, durante décadas, una estrategia de infiltración y subversión contra Estados Unidos”.
En un informe titulado Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI, el departamento sostiene que el Gobierno del país caribeño ha desarrollado, durante casi siete décadas, una “estrategia sostenida de espionaje, infiltración política y apoyo a movimientos revolucionarios con el objetivo de debilitar la influencia de Estados Unidos”.
Según el informe, La Habana habría infiltrado instituciones estadounidenses, incluido el Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad Nacional y el Pentágono (el Departamento de Defensa), además de respaldar a grupos guerrilleros y organizaciones radicales de izquierda en América y otras regiones.
El informe también afirma que Cuba ofreció refugio a militantes estadounidenses buscados por la justicia y colaboró con diversos gobiernos considerados “hostiles” por Washington.
El texto sostiene que la principal fortaleza de la estrategia cubana ha sido el ámbito ideológico. Afirma que, desde la década de 1960, el “régimen” cubano promovió una corriente del marxismo centrada en el antiamericanismo, estableciendo redes internacionales de activistas, intelectuales y organizaciones políticas que, según el documento, influyeron en movimientos como los Black Panthers, Weather Underground y, más recientemente, Antifa.
Asimismo, el informe argumenta que la política exterior cubana ha considerado históricamente el impulso de la izquierda revolucionaria en Estados Unidos como un objetivo estratégico, más allá de intereses geopolíticos convencionales.
Finalmente, el documento sostiene que, tras el declive del modelo soviético y los cambios en China, la influencia ideológica del marxismo impulsado por Cuba habría perdurado y consolidado a La Habana como uno de los principales referentes ideológicos de la izquierda radical contemporánea.