Daniel Gallego
03 Agosto 2026•Actualizar: 03 Agosto 2026
El Gobierno de Australia y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) anunciaron una contribución de 25,25 millones de dólares australianos para financiar asistencia humanitaria y servicios de protección destinados a los refugiados rohinyás y a las comunidades de acogida en Bangladés durante el periodo 2026-2028.
En un comunicado, la agencia informó que los fondos permitirán mantener servicios esenciales en los campamentos, entre ellos programas de protección, formación profesional y medidas de reducción del riesgo de desastres, en un contexto de creciente incertidumbre sobre la financiación humanitaria internacional.
El Gobierno australiano reafirmó su compromiso con la población rohinyá desplazada y reiteró que el regreso a Myanmar solo será posible cuando existan condiciones que garanticen un retorno voluntario, seguro, digno y sostenible, abordando las causas profundas de la crisis. Por su parte, ACNUR advirtió que la emergencia corre el riesgo de perder visibilidad internacional pese a que cientos de miles de refugiados siguen sin poder regresar a sus hogares.
Actualmente, alrededor de 1,2 millones de refugiados rohinyás permanecen en Bangladés, la mayoría en campamentos superpoblados cerca de Cox’s Bazar y dependientes casi por completo de la ayuda humanitaria. ACNUR alertó de que la escasez de financiación ha incrementado la vulnerabilidad de esta población y ha llevado a algunos refugiados a emprender peligrosas travesías marítimas; según datos recientes, casi 900 rohinyás desaparecieron o murieron en 2025 al intentar cruzar el mar de Andamán y la bahía de Bengala.
El organismo también destacó que desde 2024 han llegado unos 150.000 nuevos refugiados a los campamentos y subrayó que, además de cubrir las necesidades básicas, es necesario ampliar el acceso a la educación y a la formación profesional para fortalecer la resiliencia de la población desplazada mientras no exista una solución duradera al conflicto.