Safvan Allahverdi
12 Enero 2018•Actualizar: 13 Enero 2018
Activistas de derechos humanos protestaron en frente de la Casa Blanca el jueves, pidiendo el cierre del centro de detención de la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, Cuba en su aniversario número 16.
Las protestas que también rechazaron el uso de la tortura en el centro de detención, también conocido como Gitmo, fuero organizadas por importantes grupos de derechos humanos establecidos en EEUU como Centro para los Derechos Constitucionales, Testigos contra la Tortura y Amnistía Internacional EEUU.
“Hoy, 16 años después, estor triste de ver lo que pasa en Guantánamo, que es un símbolo de la tortura y la opresión”, dijo durante una conferencia de prensa Mark Fallon, ex asesor de Seguridad Nacional, familiarizado con las detenciones en la base de Guantánamo.
“Les ordeno a todos ustedes que vinieron acá y hablaron fuerte y con orgullo, para que defiendan nuestra Constitución y a las personas que han sido olvidadas allí”, sentenció Fallon.
Fallon enfatizó que EEUU ha fallado en traer a los culpables del ataque del 9/11 en Nueva York ante la justicia porque “la política de Estado nacional patrocina la tortura”.
Los manifestantes también pidieron que se ponga fin a las detenciones indefinidas.
Describiendo a Gitmo como un “lugar cruel y oscuro”, Aliya Hana, gerente del programa de apoyo del Centro de Derechos Constitucionales (CCR) dijo que este centro estaba diseñador para aislar a los detenidos del mundo.
Ella dijo que el presidente Trump mantiene abierto Gitmo porque odia a los musulmanes.
“Guantánamo es el símbolo más dramático y escalofriante de los abusos que este país puede tolerar siempre que las víctimas sean musulmanes”, anotó Hana, diciendo que la CCR llevó oficialmente a Trump a la Corte este jueves.
"El CCR ha presentado el primer gran desafío a las políticas de Trump en Guantánamo", agregó. "No pueden ser detenidos para siempre en relación con la guerra que quizás nunca termine".
La prisión de la Bahía de Guantánamo fue abierta poco después de que EEUU invadiera Afganistán, después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
El primer grupo de sospechosos por terrorismo fue detenido y llevado a prisión el 11 de enero de 2002, bajo la orden del expresidente George W. Bush.
El ex presidente Barack Obama prometió cerrar la prisión desde que tomó posesión en 2009 pero se encontró con la férrea oposición del Congreso.
Sin embargo, Obama aceleró el ritmo de traslado de detenidos a terceros países a medida que su mandato llegó a su fin.
Daphne Eviatar, directora del Programa de Seguridad con Derechos Humanos de Amnistía Internacional EEUU, dijo que la situación de los detenidos, que han estado detenidos sin cargos en el centro de detención, empeora año tras año desde que se abrió hace 16 años.
Pidiéndole a "todos" que apoyen a Amnistía Internacional para transferir a los detenidos que están en el centro, Eviatar dijo que su organización ahora se centra específicamente en un detenido que ha sido autorizado para ser transferido desde 2010. Sin embargo, todavía permanece en Guantánamo.
"Se llama Tavfeek Abdulhani. Tiene 45 años y lleva 15 años allí sin ver a su familia… El Gobierno de EEUU y todas las agencias de seguridad nacional relevantes han decidido que él no representa una amenaza y puede ser liberado de Guantánamo. Sin embargo, desde 2010 todavía está allí y él no es el único".
Hasta el momento, 41 detenidos permanecen en la Bahía de Guantánamo, según el Gobierno de EEUU.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.