Los mercados globales registraron descensos debido a los crecientes riesgos para los corredores energéticos en medio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, mientras que los aranceles estadounidenses volvieron a imponerse, dirigidos a las importaciones de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
Las acciones militares en Oriente Medio se intensifican día a día, influyendo en la dirección del mercado.
El presidente estadounidense Donald Trump estaría considerando un ataque a gran escala contra Irán, mientras que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el lanzamiento de un nuevo ataque contra objetivos militares en el país.
Según informes, Estados Unidos atacó con misiles la ciudad suroccidental de Ahvaz, cerca de la frontera con Irak, mientras que medios iraníes reportaron explosiones en zonas cercanas al estrecho de Ormuz.
El riesgo de conflicto en el estrecho de Ormuz se extendió al mar Rojo, avivando la preocupación existente sobre el suministro de petróleo.
El crudo Brent subió un 4,7% hasta los 94,9 dólares el barril el jueves, alcanzando su nivel más alto desde el 11 de junio.
El alza de los precios del petróleo afecta a las expectativas de inflación y crecimiento económico, a la vez que alimenta la preocupación por posibles medidas restrictivas por parte de los bancos centrales en el contexto del actual ciclo de endurecimiento monetario.
Según estimaciones del mercado monetario, la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) anuncie una nueva subida de tipos en diciembre, tras una medida restrictiva en septiembre u octubre, aumentó al 78%.
Los mercados de bonos sufrieron presión vendedora sin señales de alivio, en medio de las crecientes expectativas de inflación y las previsiones sobre la futura hoja de ruta de la política monetaria de la Fed.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a dos años alcanzó el 4,38%, su nivel más alto desde el 12 de febrero de 2025, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro a diez años subió al 4,72%, su nivel más alto en aproximadamente 17 meses.
Persiste la preocupación de que el aumento de los costes de endeudamiento pueda presionar la inversión y el consumo, lo que genera dudas sobre las perspectivas de rentabilidad de las empresas, especialmente las centradas en la inteligencia artificial (IA).
Mientras tanto, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos anunció la imposición de aranceles del 10% o del 12,5% a unos 60 socios comerciales, tras las investigaciones realizadas en virtud del artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974 por el incumplimiento en la prohibición de la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.
Los aranceles se aplicarán al 10% a los socios comerciales que hayan prohibido la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso, se hayan comprometido a dicha prohibición mediante acuerdos comerciales bilaterales o hayan implementado un régimen parcial. El arancel del 12,5% se aplicará a los socios que aún no hayan impuesto dicha prohibición.
Argentina, Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido estarán sujetos a un arancel del 10%. Para los productos originarios de la UE y Taiwán, la carga impositiva total será del 10%, calculada según el arancel de nación más favorecida.
Los productos procedentes de Japón, Corea del Sur y Suiza estarán sujetos a un arancel del 12,5%. Estos aranceles se aplicarán a las mercancías que ingresen a Estados Unidos o que salgan de almacén a partir del viernes.
Al mismo tiempo, las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo en Estados Unidos disminuyeron en 22.000, hasta alcanzar las 187.000 personas en la semana que finalizó el 18 de julio, su nivel más bajo desde 1969.
El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años se estabilizó en el 4,71% el viernes, y el índice del dólar estadounidense se mantuvo sin cambios tras haber subido un 0,4% el jueves hasta los 101,5 puntos.
El oro cayó un 2% hasta los 4.049 dólares por onza el jueves, en medio de las crecientes expectativas de subida de tipos de interés y un dólar más fuerte, mientras que el metal precioso cotizaba con una baja del 0,6% a 4.027 dólares por onza el viernes.
El petróleo Brent cayó un 0,6% hasta los 94,3 dólares por barril el viernes, tras una importante subida el jueves.
El S&P 500 cayó un 1,21%, el Nasdaq Composite un 2,15% y el Dow Jones un 0,97% el jueves. Los índices estadounidenses abrieron el viernes con una tendencia mixta.
Al mismo tiempo, las bolsas europeas registraron una tendencia bajista el jueves, en medio del impacto negativo indirecto de los riesgos geopolíticos de Oriente Medio sobre el sector energético de la región.
El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo el jueves sus tres tipos de interés de referencia, dentro de las previsiones.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, afirmó que el impacto total de la crisis energética derivada de la guerra en Oriente Medio sobre la inflación aún no se ha manifestado por completo, lo que contribuye a los temores de que los riesgos actuales puedan agravarse en toda la región.
Lagarde aseguró que la decisión de política monetaria fue unánime y que el banco está bien posicionado para monitorear la evolución de la situación y los datos económicos en las próximas semanas.
Advirtió que la crisis energética podría intensificarse aún más y que su impacto en otros precios y salarios podría ser mayor de lo esperado.
Añadió que el banco está monitoreando de cerca los riesgos de un efecto de segunda ronda derivado de la crisis energética, pero que aún no hay señales claras.
El jueves, el FTSE 100 del Reino Unido cayó un 0,73%, el CAC 40 de Francia un 1,64%, el FTSE MIB 30 de Italia un 2,8% y el DAX 40 de Alemania un 1,56%. Los índices europeos abrieron el viernes con una tendencia mixta.
Al mismo tiempo, los mercados bursátiles asiáticos se vieron dominados por una presión vendedora acorde con la situación actual, mientras que la inflación anual de Japón se aceleró hasta el 1,7% en junio, dentro de las estimaciones, frente al 1,6% de mayo, debido al impacto del alza de los precios del petróleo en la economía en general.
El Índice de Gerentes de Compras (PMI) manufacturero de Japón alcanzó los 54,7 puntos, el PMI de servicios se situó en 51,9 y el PMI compuesto en 53,1, según datos publicados el viernes.
Los PMI manufacturero y de servicios de Japón disminuyeron con respecto al mes anterior, pero el PMI compuesto aumentó.
Es probable que el Banco de Japón implemente una subida de tipos de interés antes de que finalice el año, tras estos acontecimientos.
Los riesgos en Oriente Medio y la incertidumbre sobre las expectativas de beneficios e ingresos en el sector de los semiconductores contribuyeron a la caída de los mercados asiáticos.
Cerca del cierre del viernes, el Nikkei 225 de Japón cayó un 2,8%, el Kospi de Corea del Sur un 4,5%, el Hang Seng de Hong Kong un 1,2% y el Shanghai Composite de China un 0,7%.
*Traducido por Daniel Gallego.
news_share_descriptionsubscription_contact
