Beyza Binnur Donmez
17 Julio 2026•Actualizar: 17 Julio 2026
La Comisión Europea presentó este viernes un Plan de Acción para la Electrificación y propuso reformas al Sistema de Comercio de Emisiones (SCE) de la UE para fortalecer la competitividad del bloque, reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados y acelerar la descarbonización industrial.
Las propuestas buscan aumentar la electrificación en la industria, el transporte y la edificación, al tiempo que modernizan el mercado de carbono del bloque para fomentar la inversión y brindar mayor apoyo a los fabricantes europeos que enfrentan crecientes presiones económicas y geopolíticas.
La Comisión indicó que evaluará un objetivo indicativo de elevar la tasa de electrificación de la UE al 46% para 2040 como parte de su paquete para la Unión Energética posterior a 2030. Estimó que este objetivo podría reducir la factura anual de importación de combustibles fósiles del bloque en 260.000 millones de euros para 2040.
En el marco de la reforma propuesta del SCE, la Comisión planea establecer un Banco de Descarbonización Industrial de 100.000 millones de euros para apoyar las inversiones industriales limpias en toda Europa. Los Estados miembros también deberán reinvertir el 50% de sus ingresos nacionales del SCE en la descarbonización de los sectores cubiertos por el mercado de carbono. La revisión propuesta mantendría los derechos de emisión gratuitos para la industria más allá de 2030, vinculándolos más estrechamente a las inversiones en descarbonización.
La Comisión también propuso integrar la eliminación permanente de carbono en el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS), extender el sistema a la incineración de residuos, reforzar las disposiciones para el transporte aéreo y marítimo, y reformar la Reserva de Estabilidad del Mercado para mejorar la previsibilidad del mercado.
El Plan de Acción para la Electrificación también propone medidas para reducir la diferencia de precios entre la electricidad y los combustibles fósiles, permitiendo a los Estados miembros reducir las tarifas de red para ciertos consumidores y disminuir los impuestos para las industrias de alto consumo energético.
Otras medidas incluyen acelerar el despliegue de contadores inteligentes, apoyar las bombas de calor, los vehículos eléctricos y las baterías, y agilizar la expansión de la red eléctrica.
«La mejor manera de reducir la dependencia de Europa de los combustibles fósiles es impulsar nuestra economía con electricidad procedente de fuentes limpias y de producción nacional», declaró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. «Hoy proponemos convertir a Europa en el primer continente del mundo impulsado por la electricidad».
*Traducido por Daniel Gallego.