Análisis

La profundización de la crisis económica en Cuba aviva las demandas de cambio

Las razones de la demanda de cambio del pueblo cubano deben buscarse tanto en el interior como en el exterior del país.

Doç. Dr. Segâh Tekin   | 29.07.2021
La profundización de la crisis económica en Cuba aviva las demandas de cambio SAN ANTONIO DE LOS BANOS, CUBA - JULIO 11: Partidarios del Gobierno cubano se reúnen en San Antonio de los Baños luego de que se presentaran unas protestas masivas en contra del Gobierno en las que participaron cientos de personas, en San Antonio de los Baños, Cuba, el domingo 11 de julio de 2021. (Yander Zamora - Agencia Anadolu)

ESTAMBUL

Por: Segah Tekin*

Mientras Latinoamérica se mantenía en primer plano con la inestabilidad y las oleadas de manifestaciones antigubernamentales que se han presentado en los últimos años, Cuba quedó en gran medida fuera del panorama.

Las manifestaciones que iniciaron en la isla en las últimas semanas serían las primeras con gran participación en la historia del modelo socialista que resiste en la región.

Está claro que el régimen cubano, que había logrado aislarse de los cambios en la región desde la revolución de 1959, ya no es tan fuerte.

Es posible encontrar las razones de las protestas en los efectos devastadores de la pandemia de COVID-19, los problemas económicos, los esfuerzos de la diáspora cubana en EEUU y las incesantes presiones económicas y políticas de Washington.

La pandemia ha agravado las condiciones del país

Cuba ha enfrentado problemas económicos mucho más profundos que aquellos de la pandemia en los más de 60 años de historia del régimen. Por ejemplo, en la década de 1990, tras el colapso de la Unión Soviética (URSS) y el cese del apoyo económico a La Habana, los cubanos lucharon contra la escasez de alimentos y combustible.

Luego de años de embargo, EEUU abolió en 1992 los permisos de las empresas estadounidenses para vender a Cuba a través de terceros países, lo que empeoró aún más la situación en el país. Los saqueos y las manifestaciones fueron rápidamente reprimidos por el régimen en un día, por lo que no se produjo o se pudo producir una reacción social con amplia participación.

En lugar de luchar contra el régimen a nivel nacional en la década de 1990, muchos cubanos huyeron del país y se refugiaron en EEUU. En la década de 2000, cuando los problemas económicos del país se superaron parcialmente debido a la llegada de gobiernos de izquierda la región, se presentaron pocas manifestaciones y de baja participación en Cuba. Sin embargo, la muerte de Fidel Castro, el fracaso de la prometedora apertura de relaciones con EEUU durante la era Obama y las dificultades económicas provocadas por el embargo continuó afectando al país caribeño.

En la última década, los desastres naturales, especialmente los tifones en el Caribe, han debilitado la economía cubana, lo que causó una reducción en la producción y el suministro de alimentos en particular.

En este contexto, el principal factor que motivó las protestas en Cuba es una crisis económica innegable, ya sea relacionada con el embargo estadounidense, como afirma el régimen, o con la mala gestión económica interna, como afirman los opositores.

El coronavirus provocó una baja en los ingresos por turismo, la principal fuente de ingresos de Cuba, y agregó más carga a la economía del país. Además, la disminución de vuelos desde EEUU debido a las medidas del expresidente Donald Trump y a las precauciones contra la COVID-19 redujeron las oportunidades de los cubanos residentes en EEUU de llevar dinero, alimentos y medicinas a sus familiares en el país como siempre lo hacían.

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Ahora existe la preocupación de que se repita la crisis alimentaria de la década de 1990 debido a la caída de los ingresos económicos del país por la pandemia, la sequía que afecta el cultivo de la caña de azúcar y el aumento global de los precios de los alimentos.

Cuba intentó romper el aislamiento obligatorio y proteger a su gente de estos problemas al hacer uso de la diplomacia de salud, al enviar médicos a todo el mundo durante la pandemia y ofrecer intercambiar la vacuna contra la COVID-19 que produjo por alimentos y productos básicos.

Tras el inicio de las protestas en el país, Rusia envió alimentos y suministros médicos a la isla, mientras que el presidente de EEUU, Joe Biden, dijo que consideró enviarle ayuda humanitaria al que describió como un "Estado fallido", pero no lo hizo porque no confía en el régimen.

Demandas de cambio del sistema económico

Debido a que Cuba es una economía insular, tiene que importar la mayor parte de sus alimentos desde el exterior. De hecho, EEUU levantó parcialmente el embargo sobre las exportaciones de alimentos y medicamentos a Cuba en los 2000, y se encuentra entre los principales proveedores de alimentos de la isla, que también importa alimentos de países asiáticos, la Unión Europea (UE), Canadá, Venezuela y Brasil.

Debido a esto, sería incorrecto atribuir la crisis alimentaria únicamente al embargo económico estadounidense, a pesar de que sus efectos indirectos. Hoy en día, el cultivo nacional de productos agrícolas y ganaderos y la distribución de productos importados dependen de la planificación estatal, un intenso control burocrático y el racionamiento de algunos alimentos. Esta realidad impulsa la demanda de un cambio en la gestión económica y un uso más eficiente de los recursos.

Mientras las declaraciones del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, que muestran a EEUU como el principal responsable, tienen parte de verdad, también plantean la necesidad de cambiar el sistema para tratar más eficientemente los problemas que el pueblo tiene que enfrentar todos los días.

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Los análisis en la prensa internacional señalan un cambio de modelo económico, tal y como el chino y el de varios países con regímenes comunistas, como la principal sugerencia planteada desde dentro y fuera de Cuba.

A la sombra de una posible nueva crisis alimentaria, la demanda principal de las manifestaciones es un cambio en la gestión económica y el levantamiento del embargo estadounidense. La primera no es negociable e incluye una demanda de cambio político, ya que requiere cambios en la implementación del sistema económico comunista. Por su parte, la demanda del levantamiento del embargo no da grandes esperanzas debido a la política estadounidense para Cuba y las recientes declaraciones de Biden.

El liderazgo carismático de la era de Fidel Castro le dejó su lugar a su hermano Raúl Castro, quien tenía una visión más realista para resolver los problemas económicos del país y satisfacer las expectativas del pueblo. Sin embargo, no se concretaron las reformas esperadas y las relaciones con Latinoamérica y EEUU, que brindaban una oportunidad para el desarrollo, no pudieron avanzar por motivos ajenos a Cuba.

Además, tanto Raúl Castro como su sucesor Díaz-Canel no lograron tener la influencia unificadora de Fidel en la sociedad. Hoy, el surgimiento del descontento social en Cuba en forma de manifestaciones con amplia participación representa una demanda de renovación, influenciada por desarrollos externos e internos. Estas demandas muestran que el pueblo ya no quiere aceptar la presión política que ejerce el Gobierno autoritario y que ha perdido su esperanza en que el régimen solucione los problemas económicos.

Entre las razones de la demanda de cambio también se encuentran que el pueblo ya no tiene fuerzas para soportar las dificultades económicas, y que el sector que se ha mantenido leal a Fidel Castro y al régimen ha sido reemplazada gradualmente por una generación cuya lealtad a estas imágenes es más débil.

*Segah Tekin es profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Necmettin Erbakan, con sede en Turquía.

**Aicha Sandoval Alaguna contribuyó con la redacción de esta nota.

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