Turquía, Política, Análisis

Los medios occidentales siguen ignorando los ataques terroristas del PKK

La existencia del PKK en Turquía, Siria y el norte de Irak sigue siendo el problema más grande de seguridad nacional de Turquía, algo ante lo cual los medios de comunicación occidentales siguen haciéndose los de la vista gorda.

Léonard Faytre   | 06.11.2019
Los medios occidentales siguen ignorando los ataques terroristas del PKK Un grupo de simpatizantes del grupo terrorista YPG/PKK organizaron una manifestación a favor de los terroristas en Ebertplatz, Colonia, Alemania, el 27 de enero de 2018. (Mesut Zeyrek - Agencia Anadolu).

ESTAMBUL

Por: Léonard Faytre

Varias semanas antes del inicio de la operación militar de Turquía en el norte de Siria, nombrada Operación Fuente de Paz, una bomba colocada por los terroristas del PKK causó la muerte de un civil en la provincia turca de Mardin en el sureste del país, y otro artefacto explosivo improvisado impactó un vehículo en el que se transportaban trabajadores forestales, causando la muerte de siete civiles e hiriendo a 10 más cerca de Diyarbakir.

En agosto y septiembre, combatientes del PKK ocasionaron varios incendios forestales, y destruyeron varias hectáreas de bosques. En adición a esto, desde finales de agosto, decenas de familias kurdas se han manifestado a las afueras de los cuarteles del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) en Diyarbakir (también al sureste de Turquía).

Las familias han realizado una larga huelga en contra del PKK por radicalizar a sus hijos o nietos y por reclutarlos a la fuerza o, en un número considerable de casos, secuestrarlos en pos de sus actividades terroristas.

La razón por la cual se escogió los cuarteles del HDP como el lugar de la huelga es que estas familias consideran que el HDP es la rama política de los terroristas del PKK. El 14 de septiembre, cientos de personas (entre ellos muchos kurdos) protestaron también en Elazig en contra de la organización terrorista y expresaron su solidaridad con las familias de las personas que fueron asesinadas en Diyarbakir dos días antes.

A pesar de estos ataques, me he dado cuenta de que las organizaciones mediáticas de Occidente siguen guardando silencio ante las actividades terroristas del PKK en Turquía.

Al día de hoy, no se han publicado reportes en los medios occidentales sobre los ataques del PKK contra los civiles.

Estos ataques se siguen presentando aún después de la operación militar de Turquía en el norte de Siria: el 9 de octubre, el PKK atacó a civiles en la ciudad siria de Yarábulus, causando la muerte de una persona y dejando heridas a otras siete. El 10 de octubre, el grupo disparó granadas mortero a los distritos de Akcakale, Birecik y Ceylanpinar al igual que en la provincia de Mardin, y dejaron a 9 personas heridas. El 12 de octubre, dos periodistas fueron heridos en la frontera por disparos lanzados desde Siria por miembros del YPG/PKK (El YPG es la rama armada siria del PKK).

Desde que inició la operación turca en Siria, han muerto 20 civiles en total por los bombardeos indiscriminados del PKK a los pueblos fronterizos de Turquía.

La primera víctima mortal fue Muhammed, un bebé sirio de solo nueve meses de edad, cuya familia se refugió en Turquía, El 28 de octubre, un vehículo que transportaba artefactos explosivos en el distrito de Suluk, al suroriente de Tal Abiad, causó la muerte de un civil e hirió a siete más. El 30 de octubre, Sivan Cetin, otro civil, murió en el hospital 19 días después de haber sido víctima de un ataque terrorista del YPG/PKK en Mardin. El 31 de octubre, un carro bomba dejó ocho civiles muertos e hirió a 14 más en el distrito de Afrin (en la frontera entre Siria y Turquía). El 2 de noviembre, 13 civiles fueron asesinados y unos 20 más fueron heridos en otro ataque de carro bomba de parte del YPG/PKK en un mercado de Tal Abiad.

Hasta el momento, ninguno de estos incidentes ha sido publicados en los medios occidentales.

Cualquier investigador, periodista o un ciudadano ordinario… deberíamos cuestionarnos este silencio independientemente de quiénes somos. ¿Por qué los órganos mediáticos occidentales están adoptando una postura tan ambigua ante el tema del PKK? ¿Deberíamos recordarles que el PKK (designado como una organización terrorista en Turquía, Estados Unidos, la Unión Europea y muchos otros órganos internacionales) ha asesinado a más de 40.000 personas, ¿entre ellas mujeres y niños en los últimos 30 años?

Del mismo modo, si bien los periódicos occidentales cubrieron ampliamente los incendios forestales mundiales que ocurrieron el verano pasado, ¿por qué guardan silencio sobre el “terrorismo ambiental” del PKK? Los ataques incendiarios contra los bosques son un método común del PKK que se aplica cuando la organización terrorista se siente especialmente debilitada por las actividades antiterroristas del estado turco.

Independientemente de la postura crítica de los grupos de medios occidentales contra el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AK), el partido gobernante de Turquía y sus líderes, no deben permanecer tan callados y ambiguos sobre el tema del PKK. Las posiciones políticas definitivamente no deberían obstaculizar el cubrimiento objetivo de los ataques terroristas. Ningún órgano de medios debe evitar cubrir la masacre de civiles o la devastación ambiental por consideraciones ideológicas. En efecto, estos son temas que van más allá de los debates políticos y las divisiones ideológicas.

La lucha de Turquía para proteger a sus ciudadanos, su integridad territorial y el orden civil es respetable y legítima.

Este es un requisito previo fundamental para cualquier aspiración democrática y liberal, como la preservación de los derechos civiles y la libertad de expresión. Por lo tanto, retratar los eventos que han estado ocurriendo en el sureste de Turquía como “opresión” o “invasión” sin cubrir los ataques terroristas del PKK en la región de ninguna manera es parcial y sí es cuestionable.

¿Podríamos imaginarnos una situación similar de postura y silencio sobre los ataques cometidos por ETA, IRA o incluso Daesh? ¿Podríamos concluir entonces que las víctimas kurdas y turcas son menos valiosas que las europeas a los ojos de los medios occidentales?

El silencio, un resultado natural del apoyo occidental al YPG/PKK

El silencio se encuentra perfectamente en línea con el apoyo de Estados Unidos y Europa al YPG/PKK en el norte de Siria.

A pesar de varios acuerdos pactados entre Ankara y Washington, las potencias occidentales seguían financiando, equipando y entrenando a las tropas del YPG en el norte de Siria y de Irak hasta el inicio de la Operación Fuente de Paz.

El ejemplo más reciente de este apoyo militar se ve evidenciado el 22 de septiembre, cuando un convoy de 200 camiones fue enviado a las áreas ocupadas por el YPG/PKK. Los camiones transportaban materiales de construcción, cercados, casas prefabricadas, y tanques petroleros. De forma similar, el 9 de septiembre, tropas de Estados Unidos transfirieron 55 camiones que contenían vehículos de tracción de cuatro ruedas y equipo de construcción a las regiones de Ayn Isa y Shaddadi. El 4 de septiembre, enviaron 60 camionetas más con vehículos largos, maquinaría de construcción tanques petroleros y generadores.

La coalición liderada por Estados Unidos en Siria empezó a demostrar su apoyo en el sentido militar al YPG/PKK en 2015 para contrarrestar el surgimiento de Daesh.

Al cooperar con el YPG, las potencias occidentales tenían como objetivo utilizar las tropas del PKK supuestamente bien organizadas y endurecidas por la batalla para hacer retroceder rápidamente la autoridad territorial de Daesh en Siria sin usar sus propias tropas nacionales. Si bien esta alianza fue algo estratégica a corto plazo y condujo a la derrota militar de Daesh, a la larga terminó siendo fatalmente riesgosa.

En medio de muchas posibles repercusiones, el apoyo a las tropas del YPG/PKK perjudicaron la estabilidad de toda la región causando que las fronteras y la integridad territorial de los estados sean disputados y amenacen el orden civil y la paz en Turquía, un miembro de la OTAN que posee el segundo ejército más grande de la alianza del Atlántico. Como resultado de esto, el apoyo de Occidente al YPG/PKK debilita a la OTAN con el aumento de las tensiones entre sus miembros.

Aunque el lanzamiento de la Operación Fuente de Paz y la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump de retirar las tropas estadounidenses del norte de Siria han obligado a las potencias occidentales a reconsiderar su alianza con el YPG/PKK en el terreno, siguen apoyando al grupo terrorista en un sentido diplomático y mantienen abiertos todos los canales de comunicación con ellos.

YPG/PKK: una prueba decisiva de sinceridad para Occidente

Si Estados Unidos y las potencias europeas se toman en serio a Turquía, deberían condenar todos los ataques del PKK, así como a cualquier otra organización involucrada con la red del PKK, como el YPG/PYD (el PYD es la rama política siria del PKK) pero también al HDP, un partido político que nunca se ha distanciado abiertamente del PKK.

Además de poner freno a su asociación con el YPG en Siria de una vez y para siempre, las potencias occidentales deberían presionar al HDP para desvincular esta organización política de los terroristas del PKK. Al hacerlo, los países occidentales le harían una contribución positiva a la vida política turca y también darían paso a una solución política factible y duradera en el sureste de Turquía.

Es bien sabido que la existencia del PKK en Turquía, Siria y el norte de Irak sigue siendo el problema más grande de seguridad nacional de Turquía, pero esto es algo ante lo cual los medios de comunicación occidentales siguen haciéndose los de la vista gorda.

Esta es una línea roja que no se trata sobre discusiones políticas del tema kurdo, sino de las actividades terroristas que amenazan las vidas de millones de civiles todos los días. Hasta que las potencias occidentales reconozcan este hecho, seguirán plasmando y difundiendo la situación en el sur de Turquía de manera sesgada y parcial.

*El escritor trabaja como asistente de investigación en el Departamento de Estudios Europeos de la fundación SETA, y sus investigaciones se centran en la teoría política, asuntos exteriores franceses y política migratoria.

Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan necesariamente la política editorial de la Agencia Anadolu.

*Traducido por Daniela Mendoza.

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