Política, Mundo, Análisis

El cambio de la percepción sobre la seguridad nacional de Israel

Israel moldea su seguridad nacional a través de un proteccionismo militar, a pesar de la flexibilidad de su diplomacia en nuestros días, modificando sus estrategias militares según las amenazas internas y externas potenciales.

Selim Han Yeniacun   | 18.09.2020
El cambio de la percepción sobre la seguridad nacional de Israel WASHINGTON, EEUU - SEPTIEMBRE 15: El presidente de EEUU, Donald Trump; el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu; el ministro de Relaciones Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos, Abdullah bin Zayed Al Nahyan y el ministro de Relaciones Exteriores de Bahrein, Abdullatif bin Rashid Al Zayani, participan de la firma de los acuerdos sobre la "normalización de las relaciones" celebrados entre Israel, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Bahréin, en la Casa Blanca, en Washington, Estados Unidos, el 15 de septiembre de 2020. (Casa Blanca - Handout - Agencia Anadolu).

ESTAMBUL

Se puede decir que, al igual que las demás naciones, Israel tiene en cuenta el elemento de la geografía a la hora de determinar sus prioridades de seguridad. Hasta la seguridad fronteriza de la localidad más pequeña tiene su peso en la estrategia de seguridad nacional de Israel. Aun así, sería superficial limitar el término de seguridad nacional a la seguridad fronteriza, especialmente tratándose de un país como Israel.

La seguridad fronteriza, las alianzas económicas, políticas y regionales y el estatuto de los lugares sagrados se encuentran en el centro de las políticas de seguridad que Israel prioriza a la hora de determinar su estrategia de seguridad nacional.

La doctrinización de la estrategia de seguridad de Israel se remonta al comienzo de los enfrentamientos árabes israelíes a partir de 1920. La política de “cortina de hierro” del representante más importante del sionismo revisionista, Zeev Jabotinsky, fue una estrategia aceptada por David Ben-Gurión, rival a nivel político de este y primer líder político de la sociedad judía en la modernidad. Esta doctrina prevé que los árabes no permitirán a los judíos establecer su Estado de forma voluntaria y sostiene que la paz solo será posible cuando aquellos entiendan que carecen de la fuerza necesaria para echar a estos de Palestina. Para ello se debe construir un muro indestructible entre la sociedad judía y la árabe. Hasta el momento, la doctrina “muro de hierro” ha sido aplicada de forma agresiva por dentro, contra la sociedad palestina, y por fuera contra las naciones calificadas como enemigas.

En general, Israel moldea su seguridad nacional a través de un proteccionismo militar a pesar de la flexibilidad de su diplomacia en nuestros días. La representación de todas las partes de la sociedad israelí bajo la institución militar se basa en la necesidad de que los judíos, minoritarios en Oriente Medio, estén preparados para cualquier variación de operación. Jóvenes uniformados entre la sociedad y colonos con armas automáticas en los asentamientos ilegales representan algunos de los instrumentos utilizados para mostrar una sociedad militar masculina y derribar estereotipos antiguos.

Israel ha modificado sus estrategias militares según las amenazas internas y externas potenciales que se perciban en cada momento. Entre 1948 y 1980, Egipto, Jordania, Líbano e Irak fueron percibidos como una amenaza militar seria para la seguridad nacional de Israel. A partir de 2000, el eje sirio-iraní-sudanés se convirtió en la principal amenaza exterior, mientras que la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y la resistencia palestina en general, surgidas tras la guerra de los Seis Días en 1967, así como la resistencia de corte islámico a partir de 1980 fueron clasificados como elementos de amenaza interna.

A partir del segundo milenio, la guerra cibernética también se convirtió en una amenaza para el ala militar de los planificadores de la seguridad nacional de Israel. Así mismo, todos los países árabes miembros de la Liga Árabe fueron una amenaza militar potencial para Israel hasta que a partir de 2000 empezara a aumentar la influencia de Irán en la región. Sin embargo, la percepción de Bahréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudita del peligro iraní como un problema ha abierto las puertas a la diplomacia israelí. Con el transcurso de los años, los países árabes han pasado de suponer una gran amenaza para Israel a ser potenciales socios.

La “política de contención” constituye la principal doctrina de maniobra de la política exterior de Israel. Tras su creación, Israel intentó mantener la región bajo presión junto con países como Turquía, Irán y Etiopía, todos ellos rodeados de países árabes. Con el cambio de la geopolítica en la región, Israel intentó usar la misma política contra los Estados que se oponían a la ocupación de Palestina, así como contra Irán y sus extensiones. Los recientes cambios geopolíticos y estratégicos en la región y a nivel mundial han hecho que Israel deje de considerar a Estados Unidos como única alternativa.

Los cambios en la diplomacia de Israel han ganado inercia tras la primavera árabe, el aumento de la influencia de Irán en la región y el “Acuerdo del siglo” de Trump. Cualquier país en Oriente Medio, sin importar el sistema de gobierno que tenga, se ha convertido en un potencial socio en la región siempre y cuando acepte una paz duradera con Israel. Así mismo, Israel está dispuesta a ayudar a mantener a estos regímenes en el poder con tal de que lleguen a un acuerdo con ella. Esto demuestra que Israel ha pasado a la estrategia de “bóveda diplomática”, en referencia al sistema de defensa antiaérea Bóveda de Metal. Por su parte, los dirigentes de estos regímenes han aceptado entregar su seguridad a las políticas del eje israelí-estadounidense.

*Traducido por Daniel Gallego.

El sitio web de la Agencia Anadolu contiene sólo una parte de las historias de noticias ofrecidas a los suscriptores en el Sistema de Difusión de AA News (HAS), y en forma resumida.