Política, Análisis

¿Cuál es el estado actual de las negociaciones de paz entre el Gobierno afgano y los Talibanes?

A tan solo dos semanas del inicio de las conversaciones entre los talibanes y el Gobierno afgano, se han registrado más de 350 ataques del grupo Talibán en diferentes partes de Afganistán en la última semana.

01.10.2020
¿Cuál es el estado actual de las negociaciones de paz entre el Gobierno afgano y los Talibanes? (Archivo - Agencia Anadolu).

ESTAMBUL

Después de una larga espera, el 12 de septiembre de 2020 comenzaron oficialmente las conversaciones de paz entre el Gobierno afgano y los talibanes en Doha, la capital de Catar, con un evento realizado con la participación de representantes de varios países extranjeros y organismos internacionales.

Después de este histórico evento, en el que representantes del actual Gobierno de Afganistán y los talibanes se reunieron bajo un mismo techo por primera vez con el fin de establecer la paz en el país, se formó un “grupo de negociación” conformado por 10 representantes de ambas partes.

A pesar de las numerosas reuniones entre los integrantes del grupo de negociación en los últimos 15 días, no se ha logrado avanzar en la primera fase de las conversaciones para llegar a un consenso sobre el marco de la negociación.

¿Cuáles son los puntos de disputa?

Una semana después de la reunión en Doha, se realizaron cuatro rondas de reuniones entre los grupos de negociación acordados por las partes para determinar el marco de negociación. En estas reuniones, los puntos de desacuerdo han sido la denominación de la guerra que ha tenido lugar en Afganistán en los últimos 20 años, la base jurídica de las negociaciones y el Acuerdo de Doha firmado entre los talibanes y Estados Unidos en febrero de este año.

La delegación talibán exigió que la guerra que libraron contra el Gobierno central de Afganistán en los últimos 20 años se denomine como “yihad”, que la jurisprudencia musulmana sunita (fiqh) de la escuela Hanafí se tome como la única base legal en el proceso de negociación, y que el acuerdo de paz entre Estados Unidos y los talibanes sea aceptado como el "acuerdo principal" en el marco de las negociaciones.

Luego de difíciles sesiones entre los grupos de negociación, durante la segunda semana de conversaciones, la prensa reveló que se habían acordado dos puntos.

Según los informes, los conflictos surgidos durante las negociaciones se resolverán de acuerdo a la jurisprudencia Hanafí; sin embargo, en otros asuntos, se respetará la ley de los chiitas y otras minorías religiosas, que también están reconocidas en la constitución de Afganistán.

La demanda de los talibanes de que el Acuerdo de Doha con EEUU se tome como la base para las negociaciones con el Gobierno afgano no ha dado ningún resultado hasta el momento. La delegación del Gobierno de Afganistán ha rechazado la propuesta de los talibanes, lo que ha detenido el proceso de negociación parcialmente.

¿Por qué es importante el acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes?

Tras una serie de reuniones que duraron 18 meses entre Estados Unidos y la delegación talibán, el 28 de febrero de 2020 se firmó un acuerdo de paz en Doha, la capital de Catar. Aunque el Acuerdo de Doha fue firmado entre los talibanes y los Estados Unidos, también fueron impuestas algunas obligaciones al actual Gobierno afgano. En este acuerdo se prevé el intercambio de prisioneros entre el Gobierno afgano y los talibanes, para que luego las partes acudieran a la mesa de negociaciones a partir del 10 de marzo.

Tras el acuerdo, el Gobierno de Afganistán liberó 5.000 combatientes talibanes detenidos y los talibanes liberaron a 1.000 integrantes de las fuerzas de seguridad afganas. Las negociaciones entre el Gobierno afgano y los talibanes que actualmente se encuentran en curso en Doha, son también una de las obligaciones asumidas por los talibanes en el Acuerdo de Doha.

Por tal motivo los talibanes aseguran que las negociaciones con el Gobierno se iniciaron en el marco del Acuerdo de Doha que firmaron con EEUU y, por tanto, debe ser considerado como el "acuerdo principal" y por esta razón exigen que las negociaciones se realicen en el marco de ese acuerdo.

Esta solicitud de los talibanes es rechazada por la delegación del Gobierno de Afganistán con el argumento de que las negociaciones entre los afganos son un proceso separado. Los talibanes han considerado al Gobierno de Afganistán desde el principio como una "herramienta" de Estados Unidos y han visto a la actual administración de Kabul como "el poder colonial de un país ocupado".

Según Abdul Hafiz Mansur, miembro de la delegación de Afganistán, la insistencia de los talibanes en el Acuerdo de Doha como base para las conversaciones de paz tiene el objetivo de cuestionar la legitimidad del actual Gobierno de Afganistán.

Según los expertos, la insistencia de los talibanes en el Acuerdo de Doha como base para las negociaciones muestra que la organización solo se preocupa por las disposiciones de este acuerdo. El objetivo principal de los talibanes es asegurarse de que las tropas estadounidenses abandonen Afganistán en virtud del Acuerdo de Doha.

También se ha llegado a considerar que las conversaciones de paz llevadas a cabo por los talibanes con el Gobierno de Afganistán no son más que un juego en el calendario.

El futuro de las negociaciones

A pesar de que ya van más de dos semanas desde que iniciaron las negociaciones entre el Gobierno afgano y los talibanes, el hecho de que la fase de negociación estructural no haya sido superada, y no se tengan avances concretos, demuestra que el proceso será más difícil de lo esperado.

A juzgar por las declaraciones de los comités negociadores, existen serias diferencias de opinión entre las partes. Rasul Talib, miembro del equipo negociador del Gobierno de Afganistán, afirmó que "las dos partes aún están lejos de entenderse".

Miembros de la delegación talibán, afirmaron en una declaración sobre las negociaciones en curso que “no cederán en sus demandas de que el Acuerdo de Doha sea aceptado como el acuerdo principal".

Molla Hayrullah Hayirha, miembro de la delegación de los talibanes, afirmó que "si no se acepta el Acuerdo de Doha como base de las negociaciones, no tiene sentido continuar con las conversaciones de paz".

Por otro lado, a medida que continúan las negociaciones, la violencia en el país no se detiene. Según el Ministerio del Interior de Afganistán, los talibanes llevaron a cabo más de 350 ataques en diferentes partes del país en la última semana.

Según el representante especial de Estados Unidos para Afganistán, Zalmay Khalilzad, los talibanes están utilizando la violencia como herramienta de negociación.

En definitiva, las graves diferencias de opinión y la falta de confianza mutua entre las partes siguen siendo uno de los principales problemas en el proceso de negociación.

Mientras se espera urgentemente que las partes declaren un cese al fuego en el país, el hecho de que no se haya acordado la base de las negociaciones hace perder la esperanza de que el proceso de paz culmine de manera favorable para los civiles afganos.

[Rahimullah Farzem es el Coordinador de Política Exterior del Centro de Estudios IRAM dedicado a trabajar temáticas acerca de geopolítica en Irán y Medio Oriente]

*Camilo Hernández contribuyó a la redacción de esta nota.

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